Solución · Mismo símbolo, diferentes significados
En ambos sueños aparece exactamente el mismo elemento: un perro. Sin embargo, la relación que cada soñante mantiene con ese animal es muy diferente, y esa diferencia nos proporciona una información fundamental.
Para la primera persona, el perro está asociado a experiencias de compañía y seguridad. Para la segunda, está relacionado con una experiencia de miedo.
Esta información forma parte de la simbología personal y tendremos que tenerla en cuenta al analizar el sueño.
Pero no será la única.
En el Método Lucidez Orgánica también investigaremos la simbología colectiva del perro y pondremos ambas dimensiones en relación.
Después tendremos que volver al sueño completo: qué hace ese perro, cómo aparece, qué siente el soñante, qué sucede con él y cómo se relaciona con los demás elementos del sueño.
Solo entonces tendremos suficiente información para comenzar a formular una hipótesis sobre lo que ese perro puede estar expresando en ese sueño concreto. No partiremos de un significado aislado, sino de la relación entre las distintas pistas que el propio sueño nos ofrece, que más adelante aprenderemos a contrastar y utilizar para comprobar si nuestra hipótesis realmente encaja con el conjunto del sueño.
Una idea importante
Un símbolo no se analiza de forma aislada ni puede reducirse a un significado fijo.
Su dimensión personal y colectiva, junto con la forma en que aparece, lo que sucede a su alrededor y su relación con los demás elementos del sueño, nos irá proporcionando información que más adelante aprenderemos a relacionar.
Por ahora, quédate con una idea fundamental: ante un símbolo, no busques una respuesta inmediata. Obsérvalo, conserva el contexto en el que aparece y recuerda que su significado solo podrá comprenderse dentro del conjunto del sueño.