SENSACIONES Y EMOCIONES
Las emociones y sensaciones son una de las pistas más valiosas que nos ofrecen nuestros sueños.
Muchas veces, lo más importante no es lo que sucede, sino cómo lo vivimos: podemos sentir miedo sin que exista un peligro aparente, tranquilidad en una situación extraña o tristeza sin comprender su motivo.
También podemos experimentar sensaciones físicas muy intensas o percibir emociones en otros personajes.
Aprender a reconocer lo que sentimos, cuándo aparece y cómo cambia a lo largo del sueño nos ayudará a descubrir aspectos de nuestro mundo interior que quizá todavía no comprendemos.
Por ahora, no busques explicaciones. Empieza por observar y reconocer lo que sientes dentro del sueño.
Lo que sentimos y experimentamos en los sueños
En los sueños podemos experimentar emociones y sensaciones que, desde la lógica de la vigilia, parecen contradictorias.
Podemos sentir tranquilidad ante una situación peligrosa, miedo en un lugar aparentemente seguro o alegría ante algo que normalmente nos entristecería.
Por eso, no debemos deducir lo que siente el soñante únicamente a partir de lo que ocurre.
La emoción que realmente experimentamos es una pista tan importante como los acontecimientos del sueño.
Observa esta escena de un sueño
«Estoy caminando descalza por una calle desconocida. El suelo está muy frío y siento las piedras bajo mis pies. De pronto, veo que una multitud corre hacia mí. Todos parecen asustados, pero yo me siento tranquila. Cuando pasan a mi lado, noto una fuerte presión en el pecho, aunque sigo sin sentir miedo».
Observa atentamente la escena y responde
¿Qué sensaciones físicas experimenta la soñante al caminar?
¿Qué emoción parecen expresar las personas que corren?
¿Cómo se siente emocionalmente la soñante ante esa situación?
¿Qué sensación aparece en su pecho?
¿Coinciden sus sensaciones físicas con sus emociones?
¿Qué te llama especialmente la atención de esta diferencia?
Recuerda: no debemos confundir lo que sucede en el sueño con lo que sentimos al vivirlo. Ambas cosas nos ofrecen pistas diferentes.
Observa cómo cambia lo que sientes
En un mismo sueño podemos pasar del miedo a la tranquilidad, de la alegría a la tristeza o experimentar sensaciones físicas que aparecen y desaparecen.
Estos cambios pueden producirse después de un acontecimiento, al encontrarnos con un personaje o incluso sin que ocurra nada aparentemente significativo.
Por eso, no basta con recordar cómo nos sentimos en general. Es importante observar qué sentimos en cada momento, cuándo cambia esa experiencia y qué está sucediendo entonces.
Presta especial atención a los cambios emocionales y corporales: suelen señalar momentos importantes del sueño.
Lo que sentimos al despertar
A veces, al despertar, olvidamos gran parte de lo que hemos soñado, pero permanece una emoción o una sensación física muy concreta.
Podemos despertar con tristeza, alegría, inquietud o una sensación de alivio sin recordar qué ha sucedido en el sueño.
Estas experiencias merecen nuestra atención, porque pueden ayudarnos a recuperar fragmentos del sueño y reconocer aquello que nos ha afectado especialmente.
Cuando despiertes, antes de intentar recordar qué ocurrió, pregúntate: ¿qué estoy sintiendo y qué sentía justo antes de despertar?
Ahora observa tus propios sueños
Vuelve al sueño que elegiste para trabajar durante la formación y presta atención a las emociones y sensaciones que aparecen.
Observa qué sientes, en qué momentos, cómo cambia lo que experimentas y qué emociones expresan los demás personajes.
No necesitas descubrir todavía por qué aparecen esas emociones o sensaciones. Por ahora, lo importante es aprender a reconocerlas.
Recuerda: lo que sentimos en un sueño puede ser tan revelador como lo que sucede en él.
ACCIONES Y ACONTECIMIENTOS
Las emociones y sensaciones nos ayudan a reconocer cómo vivimos lo que sucede en nuestros sueños.
Pero también es importante observar qué hacemos, cómo actúan los demás personajes y qué acontecimientos transforman cada situación.
Continuemos descubriendo el lenguaje de nuestros sueños a través de las acciones y los acontecimientos.