ACCIONES Y ACONTECIMIENTOS

Las acciones y los acontecimientos

En nuestros sueños no solo importa quién aparece o qué sentimos, sino también qué sucede y cómo se desarrolla cada situación.

Los personajes actúan, toman decisiones y reaccionan ante lo que sucede. Pero también es importante observar lo que no hacen: en ocasiones permanecen inmóviles, no responden, no intervienen o dejan de actuar cuando esperaríamos que hicieran algo diferente.

También pueden producirse acontecimientos inesperados: una puerta que se cierra, un camino que desaparece, un encuentro imprevisto o un cambio repentino de escenario.

Tanto las acciones como la ausencia de ellas y los acontecimientos forman parte del lenguaje del sueño.

Aprender a observar qué sucede, quién interviene, quién no lo hace y cómo cambia cada situación nos ayudará a descubrir pistas importantes que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas.

Por ahora, no intentes explicar por qué suceden las cosas o por qué alguien deja de actuar. Primero, observa con atención cómo se desarrolla el sueño.

Distinguir las acciones de los acontecimientos

En un sueño suceden muchas cosas, pero no todas ocurren de la misma manera.

Las acciones son lo que hacen los personajes: caminar, buscar, esconderse, ayudar, huir, hablar, decidir o permanecer inmóviles.

Los acontecimientos son los sucesos que tienen lugar: una puerta se abre, comienza una tormenta, desaparece un objeto, cambia el escenario o aparece alguien de forma inesperada. Es importante observar ambas cosas y prestar atención a cómo reaccionan los personajes ante lo que sucede.

No es lo mismo que un personaje cierre una puerta a que la puerta se cierre sola. Esa diferencia puede ser una pista importante dentro del sueño.

Observa esta escena de un sueño

«Estoy en una estación de tren desconocida. Llevo una maleta y busco el andén del que sale mi tren. Pregunto a un empleado, pero no me responde.

De pronto, las luces se apagan y todos los relojes de la estación empiezan a girar rápidamente.

Veo mi tren detenido al otro lado de las vías. Intento acercarme, pero una puerta de cristal se cierra delante de mí.

Golpeo el cristal para que alguien me abra. Al otro lado, una mujer me observa sin moverse. Entonces, el tren comienza a alejarse».

¿Qué acciones y acontecimientos aparecen en este sueño?

Vuelve a leer el sueño y observa atentamente lo que sucede.

  • ¿Qué acciones realiza la soñante?

  • ¿Qué hace el empleado cuando ella le pregunta?

  • ¿Qué acontecimientos ocurren sin que ningún personaje los provoque?

  • ¿Qué sucede cuando la soñante intenta acercarse al tren?

  • ¿Cómo reacciona ante la puerta cerrada?

  • ¿Qué hace la mujer que está al otro lado del cristal?

  • ¿Qué cambia en la situación cuando el tren comienza a alejarse?

Presta atención a quién realiza cada acción, qué acontecimientos modifican la situación y cómo responden los personajes ante ellos.

Todavía no buscamos significados. Estamos aprendiendo a reconocer cómo se desarrolla la historia que nos presenta el sueño.

Ahora observa tus propios sueños

Vuelve al sueño que elegiste para trabajar durante la formación y observa cómo se desarrolla la historia.

Presta atención a lo que hace cada personaje, qué intenta conseguir, qué dificultades encuentra y cómo reacciona ante los acontecimientos.

Fíjate también en los cambios inesperados, las acciones que no llegan a realizarse y las situaciones que se transforman sin una explicación aparente.

Recuerda: en los sueños, lo que hacemos, lo que no podemos hacer y lo que sucede a nuestro alrededor son pistas que merece la pena observar.

No busques todavía su significado. Estamos aprendiendo a reconocer el lenguaje de nuestros sueños.

SIMBOLOGÍA

Los personajes, las emociones, las acciones y los acontecimientos también tienen un valor simbólico dentro de nuestros sueños.

Pero ¿cómo podemos empezar a comprender ese lenguaje sin atribuir significados que quizá no corresponden al soñante?

Para descubrirlo, necesitamos conocer la diferencia entre la simbología personal y la colectiva.